El hotel mantiene las cosas sencillas pero cubre lo esencial que importa cuando se viaja.
El aparcamiento privado es gratuito y facilita la llegada en coche sin tener que buscar plaza en la calle.
Cada mañana se sirve un desayuno continental con pan fresco, bollería, fruta, cereales, café y zumo, suficiente para afrontar un día en Granada o sus alrededores.
La recepción está atendida durante el día y puede ayudar con mapas, recomendaciones de restaurantes, reservas de taxi y consigna de equipaje.
El Wi-Fi gratuito llega a todas las zonas del edificio, por lo que resulta fácil planificar rutas, revisar mensajes o compartir fotos del viaje.
Cada habitación cuenta con aire acondicionado y calefacción para mantener una temperatura agradable tanto en los veranos andaluces como en las noches más frías de invierno.
